Los que crean que esta tierra se rinde ante una crisis de papel moneda lo tiene claro, avanzamos otra vez a una época industrial, el eufemismo inmobiliario está siendo deborado por la guarida de la bota de Bismarck. Que ingenuos son ... el mundo no se puede permitir otro estallido industrial, el coletazo estaba dándolo China, si creemos que la eficiencia productiva germánica salvará Europa y de seguido el mundo ibérico estamos apañados.
Sólo la creencia en genialidades de tipo no productivo pero si rentable en términología naturo-social son las que darán sin duda alguna un nuevo potencial a estas tierras.
Eolica, solar, paz y sosiego en forma de turismo y una cosa que no se sabe vender, la templanza. La versatilidad de un nuevo modelo de automoción, los servicios avanzados no valorados exclusivamente en términos monetarios.
Y la tozudez por llegar al reto marcado.